El término "convergencia" sugiere la idea de objetos que se mueven hacia un mismo punto. Cuando el término se emplea en referencia a las comunicaciones, significa la integración de la computación con las telecomunicaciones.
La convergencia multimediática es en realidad la desaparición de las fronteras firmes entre medios masivos y servicios de comunicación, y la convergencia de estos en un único mecanismo digital de transporte de datos, de banda ancha, conmutado (Internet), mediante una interfaz o envoltorio totalizador (la World Wide Web).
La tecnología digital proporciona un mecanismo para integrar medios que hasta ahora necesitaban canales diferentes. La plena convergencia digital augura un acceso a la información en tiempo real en cualquier lugar del mundo, así como la posibilidad de comunicarse con alguien dondequiera que se encuentre mediante un texto, gráficos, video y audio. De hecho, no parecen existir límites tecnológicos a las posibilidades que se abren.
La convergencia promueve una reingeniería en la gestión de información en los medios de comunicación. La tendencia es la convergencia de las redacciones. "Los directivos que abogan por la convergencia comparten la visión estratégica de que su negocio no se basa en el papel, en la televisión o en Internet, sino en la información. De esta manera, pretenden aprovechar las ventajas que incorpora la tecnología digital".
La convergencia en las redacciones digitales, de acuerdo con Kerry Northrup:
Permite trabajar con múltiples medios integrados de forma simultánea. Las empresas se transforman de un modelo basado en la producción a otro basado en la gestión de información, más complicado. Se halla más dirigida a los contenidos y menos limitada por las plataformas. La mayoría de las redacciones se dirigen actualmente a un medio pero no están diseñadas para generar información para múltiples medios. El contenido se estructura más en torno al producto que a la información.
La televisión digital
Las tendencias de la televisión digital se dirigen hacia la multiplicación de canales, nuevos formatos y tratamientos, interactividad del sistema, así como a la creación y fusión de los grandes grupos que lideran las telecomunicaciones. Es decir se tiende a la televisión de pago, temática y multicanal.
La convergencia y la radio
La tecnología digital genera la convergencia de las terminales de recepción: los aparatos son portátiles y multipropósito con una tecnología flexible y transparente, capaz de asimilar nuevos cambios y de fácil utilización. Estos nuevos formatos facilitan la sinergia de contenidos entre soportes y el desarrollo de servicios complementarios o de valor añadido al mensaje principal de radio.
Al mismo tiempo se modifica la estructura de trabajo de los actuales radiodifusores que comienzan a adoptar un perfil más cercano al de proveedor de contenidos que al de radiodifusor tradicional. Un concepto que ha tardado en conquistar Europa.
También los procesos de producción se modifican: es la radio de siempre con las ventajas e inconvenientes de un universo multimedia al que se asoma por primera vez. La radio convive con otros servicios de audio, texto e imágenes y forma parte de una cadena integrada de servicios de información, entretenimiento y educación. Al mismo tiempo, la radio abandona su carácter de medio perecedero. Los soportes digitales, sobre todo la red, detienen la fugacidad de la radio. El orden y el tiempo sincrónico de la secuencia narrativa de la radio caracterizado por el aquí y ahora se rompe con el consumo diacrónico realizado en diferido y de forma selectiva.
La digitalización de la señal, la comunicación sin cables, los dispositivos portátiles, la tecnología de Internet, la globalización y la liberalización de las telecomunicaciones marcan el futuro de la nueva radio.
fuentes:
Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano: Inicio


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